miércoles, 29 de junio de 2011

Proyectos para el verano

Ahora que parece que voy a tener más tiempo por las tardes (sin contar con las tres semanas de vacaciones de agosto), hay que ir planificando los proyectos a realizar...

El otro día, mi amiga Lisi (a la que he contagiado este "vicio") me mandó una foto de un quilt hecho enteramente con yoyós, pero no puedo recuperar la foto del móvil... Aunque era similar a este,que he encontrado en A piece of soul


... aunque el que vió ella era más pequeño, de 19 yoyós "cuadrados".... Como proyecto para ir haciendo poco a poco puede estar bien...

Otra de las cosas que acabo de encontrar, y que seguro que hago es el "Henrietta Whiskers"

Cada mes publicará las instrucciones de un bloque (ya hay 6 disponibles), en la web de Bunny Hill Designs. 
Me ha gustado mucho para hacer una mantita para el sofá, que aunque hace un calor espantoso, ya llegará el invierno...

También me he apuntado al nuevo SAL de casitas navideño de Dianet, al que se puede apuntar una hasta el 30 de julio

Vamos, que tareas pendientes tengo ya, aunque seguro que por el camino, voy viendo más cosas bonitas y me pongo a ello...
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domingo, 26 de junio de 2011

Un jardín en un camino de mesa

Siguiendo con mi ficbre "patchworkera", esta vez he dirigido mi aguja hacia un camino de mesa... Todavía me quedaban trozos de las telas que compré para los manteles individuales, y el  camino que tenía en la mesa del comedor me tenía cansada. Alguna vez ya lo he comentado, pero es que me gusta ir cambiando los detalles de mi casa en función de la estación en la que nos encontremos.

Y estas telas van estupendas para darle el toque veraniego al salón.

La foto está hecha en una de las esquinas de mi terraza, con el laurel y mi campsis, que está asilvestrada. Y es que este proyecto es como un jardín, donde se mezclan los verdes, rojos y rosas, y las pequeñas flores, sin orden....

Un domingo por la mañana, con la comida ya hecha y la casa limpita, saqué las telas y la máquina de coser. 

El camino está hecho con tres bloques tipo "nine". Cuando los tenía los tres cosidos, me pareció que iba a quedar demasiado ordenado, y yo quería que fuera como un pequeño jardín.

Así que me acordé de lo que había visto en un blog, y corté cada bloque, estando ya cosidos, en cuatro partes iguales, y las volví a unir, pero esta vez, desordenándolos:
¡Eso ya me gustaba más!

Como con los tres bloques se iba a quedar corto, corté dos tiras para ponerlos entre ellos.

Y a acolcharlo... Como todavía soy novata en el tema, el acolchado es totalmente recto, con diagonales en cada una de los trozos.

Y el bies, con tiras de las mismas telas, para no mezclar más colores (ni tener que buscarlos).

Cuando estaba terminando de acolcharlo, me dió por pensar cómo, con un poco de imaginación, unas telas que ves en una tienda, se pueden transformar en tantas cosas bonitas.
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jueves, 23 de junio de 2011

Cena de verano

La otra noche pensaba en lo absurdo que utilizar ciertas piezas de menaje que sólo si viene gente a cenar a casa. Que tenía ganas de estrenar los manteles individuales y necesitaba una excusa, vamos.

Por eso, y ante la perspectiva de no tener invitados durante una temporada, anoche decidí disfrutar de una mesa para dos invitados especiales: nosotros.

Y saqué mi enfriador de botellas, que durante todo el invierno descansa sobre el frigorífico.  La cerámica es del Alentejo, aunque la compré en la tienda de Augusto Marques de Vilar-Formoso.

Gracias a ella, el verdejo se mantuvo fresquito...

Este tipo de cerámica nos vuelve locas a mi suegra y a mí, y todos los veranos nos escapamos una mañana a Almeida, en Portugal, para comprar alguna cosilla. Y es que las cosas varían de sabor en función del plato o la fuente en la que se sirven.  Me pasa con la comida, pero también con las bebidas: utilizo distintos vasos dependiendo de lo que tome, cerveza, coca-cola o agua.

Saqué también las velas veraniegas, y los cuencos para gazpacho, también del Alentejo, que en ellos el gazpacho tiene un sabor especial.

Un poco de queso y salmón ahumado con alcaparras, ¡que era una cena ligera!

 Así que "sin la excusa", por fin estrené los manteles individuales, al menos tres de ellos.
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lunes, 20 de junio de 2011

Camisetas con letras

Mis hijos son gemelos genéticamente idénticos, esto es, que proceden de la división de un óvulo fecundado.  Y aunque toda la familia los vemos distintos, mucha gente los confunde, a pesar de que uno es 4 centímetros más alto que el otro desde que nacieron.  

Y aprovechando que estoy lanzada con las camisetas con aplicaciones, la tarde del sábado pasado la empleé en hacerles unas camisetas de forma que, de espaldas al menos, sean fácilmente distinguibles por todos, incluso por nosotros sus padres...


El resultado ha sido muy gracioso y divertido, y en la foto están posando el día del estreno.


Para la parte delantera, les he puesto un barquito, a pesar de que tenía múltiples ideas por parte de ellos: una calavera, unos huesos e incluso, unas espadas.










Es increible lo que se puede hacer con una camiseta blanca básica y unos trocitos de tela...

Y sobre todo, lo contentos que iban ellos con sus camisetas únicas y con las que además, según dicen, la gente no los confundirá...


Y dado el éxito, ya tengo otra camiseta lista su tuneo para mi sobrina. Espero poderla hacer esta semana, aunque con todas las cosas que tengo en el trabajo, ya veremos si no me tengo que llevar tarea a casa y se me fastidian los planes.
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miércoles, 15 de junio de 2011

La colcha para Iria


Ayer le regalé por fin la colcha de bebé a una de mis amigas, para la pequeña Iria, que como el poema de Rosalía de Castro, nació en el mes de las flores.

Es el primer trabajo de patchwork que me atrevo a regalar, y para mí, ha quedado preciosa y delicada, como el bebé para quien lo he hecho.

Está confeccionada con pique en estampados, combinando el blanco, el beig y algo de celeste, con aplicaciones de corazones.

Como siempre, tanto las costuras como el acolchado lo he hecho a mano, por lo cual, es un trabajo totalmente artesanal,  realizado por las noches y al final, con prisas porque tenía miedo de que el bebé se adelantara y me pillara sin haber terminado el acolchado, pero he tenido tiempo de sobra.

Cada cuadro mide 15 cm, y el borde, 5 cm, por lo que no es demasiado grande.

En aquellos cuadros donde no había aplicación acolché directamente con forma de corazón. En un principio no lo tenía proyectado así, pero cuando llegó el momento de acolchar se me ocurrió hacerlo de esta forma. Y la verdad es que fue una buena idea. Haciéndola me he dado cuenta de que este tipo de labores, por mucho que las proyectes en papel, al final, es como si cobraran vida y te pidieran que hicieras algunos cambios sobre la marcha...





Para el biés, utilicé trozos de la misma tela, con distintas medidas. Es la misma idea que en los manteles individuales, y me gusta el efecto que da a la colcha, como de continuidad, además de que me evita el tener que escoger el color que mejor le vaya al remate.



Y como complemento, un bolsito Tilda a juego...

... también con el acolchado de corazón, y dos preciosos jabones con forma de osito en beig y crudo, que encontré el sábado pasado en una tienda de Majadahonda y que me parecieron un "relleno" perfecto para este pequeño bolso.

Yo creo que a la mamá de Iria le gustó... ha sido un regalo hecho con todo el cariño del mundo.
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lunes, 13 de junio de 2011

Cómo hacer yoyós de patchwork

Pues ya que he aprendido a hacer yoyós de patchwork, hoy comparto cómo hacerlos.

Lo primero, recortar un círculo de la tela elegida. Hay que tener en cuenta que el diámetro del yoyó terminado será más o menos la mitad del diámetro del círculo que recortemos.







Con una hebra de hilo doble, le hacemos un dobladillo.












 Hasta que lo tengamos todo hecho....





Sin cortar la hebra, fruncimos la tela tirando del hilo, y quedará una especie de bolsita.












La aplanamos un poco con el dedo y ya tenemos nuestro yoyó:

Podemos tapar el remate con un botón, o aplicarlo directamente....
¡Y ahora, a hacer yoyós!



 Recuerda que si no te quieres perder nada, me encontrarás en:

  • Y mi cuenta de Instagram: bcosasbonitas.
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sábado, 11 de junio de 2011

Alegrando una camiseta

Había una vez una camiseta normal y corriente, que con unos yoyós y una aplicación se transformó por completo.....



Y es que anoche, mientras veía una película, me puse manos a la obra y le dí la vuelta a esta camiseta que estaba escondida en un cajón... 

Una camiseta básica de H&M, que compré el verano pasado, con la idea de customizarla con unas cintas en tonos rosas que había comprado. Pero era de esos proyectos que se quedan en el camino, sin empezarlos siquiera.



Pero de anoche no pasaba... Empecé con la idea de hacer un pequeño tutorial de cómo hacer yoyós de patchwork (que será el objeto de la próxima entrada), y aparcando el acolchado de uno de los manteles individuales, me puse a hacer yoyós... Tres para la parte izquierda del escote...










Dos, para la parte derecha... Que hay que ver lo que ha dado de sí el trozo de 45 cm que compré el verano pasado de la tela de florecitas celeste, que aparece en casi todas las cosas que he hecho. Pero es que adoro esta tela....











Y un yoyó más en el dobladillo de cada manga, más pequeños, aprovechando pequeños retales de mi tela favorita.












Eran ya más de las doce de la noche, y me parecía que la camiseta pedía un toque más... Así que recorté un corazón, lo apliqué y de remate, otro yoyó pequeño.


Y a eso de la una de la mañana, ya tenía mi camiseta totalmente personalizada, lista para "estrenarla" esta mañana, que me voy con mi madre al mercadillo de Majadahonda, sin niños ni maridos que nos metan prisa... que para eso hice lasaña para dos días el fin de semana pasada.
Y ahora que le he perdido el miedo a las aplicaciones en camiseta, la próxima estación: camisetas para los gemelos...
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miércoles, 8 de junio de 2011

Terminado el SAL Friends & Flowers

Ayer terminé mi colcha Friends & Flowers... El resultado creo que es espectacular.


Es lo bueno que tiene la jornada de verano, que las tardes cunden muchísimo. Cuando llegué a casa, estuve buscando qué tela poner como borde, y uno de los gemelos me decía "Mamá, ¿otra vez te vas a poner a coser?"... Y es que tengo la casa llena de hilitos por el suelo, de trocitos de tela que aparecen en los rincones (y eso que pasamos la aspiradora a diario).


Como borde pequeño, escogí la tela de estrellas azul oscuro, porque le daba suficiente contraste y quería aprovecharla.

Para unir los bordes, por fin saqué la máquina de coser, porque veía que a mano no la terminaría en la vida y además, así le daba más seguridad a las costuras.








Viendo cómo ha quedado, parece mentira que unas cuantas telas puedan dar tanto de sí, que se puedan crear cosas tan bonitas y alegres simplemente uniéndolas. Según iba cosiendo los bloques me dí cuenta de que la próxima vez he de planificar el trabajo en su conjunto, no fijándome sólo en el bloque. De esta forma, podré escoger las telas de forma que no se me repitan en partes que van a ir unidas, como se ve en la foto que sucede con la casita y el cesto de flores, al que tengo que aplicar los yoyós, ahora que sé cómo hacerlos.

Según iba cosiendo ayer, pensé en la destinataria de esta colcha: mi madre, que seguro que le encanta. Además, no ha visto nada de ella, por lo que la sorpresa va a ser mayor. Ahora, sólo queda acolcharla, y para esto, tendré que pedir consejo a las demás chicas que han participado en el SAL.

Y quiero felicitar y agradecer la organización de este SAL a Elena, de Mi hobby Patchwork, por sus estupendas explicaciones y por hacer que el viernes, que era cuando nos enviaba cada objetivo, tuviera un  aliciente más. Me ha encantado participar en el SAL, y aunque ha sido el primero, no será el último.
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lunes, 6 de junio de 2011

Bolsos Tilda

Me encantan los bolsos, no lo puedo remediar, para disgusto de mi marido, aunque poco a poco va asumiendo que una mujer no puede tener un solo bolso. 

Además, hay bolsos de inverno y bolsos de verano, y por eso, de la misma forma que en el cambio de temporada guardo los zapatos del invierno o del verano, con los bolsos hago lo mismo. Este bolso Tilda es del verano pasado, y ya ha recuperado su protagonismo. Está hecho con tela de topos celeste (de ahí que tenga tantos retales), y fue una labor divertida y sencilla, además de útil.

La rosa, también Tilda,  le da un poco de alegría.


Y este es el interior, al que puse un bolsillo para tener localizadas las cosas pequeñas.



Y otro detalle también hecho el verano pasado: un porta-botellas Tilda. Es una cosa tontísima y sencilla de hacer, pero muy útil. Con la llegada del calor, es necesario salir con una botella de agua cuando voy con los gemelos, y estaba ya cansada de meterla en el bolso, o de tener que llevar un bolso grande para que cupiese. Así que la solución fue este porta-botellas, también a topos, y con una tira suficientemente larga para llevarla colgada en bandolera.
Como decía el otro día, no hay nada como saber coser para poder tener lo que se necesita en cada momento.

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sábado, 4 de junio de 2011

Cesto de playa personalizado

Lo bueno de saber coser (o al menos no tenerle miedo) es que puedes hacer lo que quieras, convertir objetos corrientes y hechos en serie en algo tuyo y personal. Como este cesto de playa:

Cesto de playa decorado

El tutorial lo que sacado de "El rincón de Trelly", y es muy sencillo de hacer (en una tarde se puede tener).

Este es mi cesto de playa original, comprado en Carrefour hace tres años:


Cesto de playa decorado

Perfecto para la playa o la piscina pero muy soso.

Así que ayer, en cuanto llegué del trabajo, rescaté retales de tela y me puse a la tarea. No he usado la fixelina de doble cara porque la que tengo es la de una sola cara y hay que terminar con los materiales que ya tengo.

Cesto de playa decorado



Este es el aplique terminado. Las figuras estás cosidas a punto visto, y a modo de flores, he puesto unos yoyós. Y para rematar el círculo, una cinta de piquitos de color rojo.
Cesto de playa decoradoEste es un detalle de la seta, reutilizando la tela de topos azules que tanto juego ha dado. Cada pieza va con su entretela.












Cesto de playa decoradoY el detalle de los yoyós. Esta técnica todavía no la domino, y además, eran círculos muy pequeños, por lo que a veces se me quedaban aplastados. Pero son los primeros que hago y tengo que ser un poco indulgente.

La verdad es que el resultado ha sido espectacular: no parece el mismo cesto. Y estoy deseando poder "re-estrenarlo".







 Recuerda que si no te quieres perder nada, me encontrarás en:

  • Y mi cuenta de Instagram: bcosasbonitas.
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jueves, 2 de junio de 2011

Mi nuevo farol


Ayer fue mi santo, y mi madre (que se llama igual que ayer, Luz) me regaló este farol que habíamos visto la semana pasada en una tienda de decoración que tenemos cerca de casa.

Adoro los faroles, sobre todo los blancos, y este tiene la parte superior plateada, muy original.

Me gustan como elemento de decoración porque en sí mismos ya decoran, pero dependiendo de lo que coloque en su interior, el resultado es diferente. En este caso, he colocado una flor artificial, pero cuando llegue el otoño, podrá contener una vela o una piña.

Los otros faroles que tengo, están en la escalera de casa, pero este tenía que lucirlo más, y el mejor sitio (a falta de que coloque las estanterías en los huecos de las bajantes del salón, que llevo ya 3 años diciendo que las voy a poner), era la mesa del comedor, que se ve desde la entrada.

Y me ha servido para completar el centro de mesa que tengo puesto ahora: 


Un Photo con un macetero de latón de IKEA, las velas que hicimos la semana pasada y mi nuevo farol. La bandeja también está tuneada.  Era una simple bandeja sin tratar, a la que apliqué pintura acrílica blanca y el resultado fue una bandeja muy "fresca" y veraniega. Durante el invierno, descansa en lo alto de un armario, pero en cuanto llega el buen tiempo, recupera su protagonismo.

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