
Ana es mi sobrina, y además, mi ahijada. Y el vestido, es obra de mi madre, que ahora que se ha jubilado (era profesora de primaria), tiene algo más de tiempo para coser.
El tener una niña como hija o nieta, para las que nos gusta esto de la aguja, ofrece muchas posibilidades.
Lo único que pude hacerle a mis gemelos, niños los dos, fueron unos pantaloncitos de piqué, pero cuando tenían 7 meses. Y por eso, Ana, es la reina de nuestra costura.
El vestido está realizado el piqué blanco con topos rosas, y el cuello, en piqué rosa.
Para el nido de abeja, mi madre tuvo que recuperar aquellos libros de costura con los que aprendió (ha sido totalmente autodidacta) cuando erámos pequeñas mi hermana y yo.

La verdad es que ha quedado precioso... Sólo queda que nuestra niña se lo ponga!

Es una preciosidad.
ResponderEliminarBueno el vestido es como recuperar una joya del pasado.Es una verdadera preciosidad,teniendo también presentes las manos de la abuela. Enhorabuena.Un beso. Montse de los trastosdemontse.
ResponderEliminarFelicita a tu madre, ha quedado precioso.
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