lunes, 6 de mayo de 2013

DIY: Unas sillas con nueva imagen



Lo tengo comprobado: la regla fundamental del DIY ("do it yourself", o en castellano, "hágalo usted mismo") es la siguente:

Si tienes que hacer algo (véase pintar, tapizar, barnizar, etc) HAZLO.

Y esto quiere decir que hay que obviar la siesta, por ejemplo: alejarse de la cama, por muy atractiva que nos parezca la idea de echar una cabezadita. No, ese tiempo se puede aprovechar. Y eso es lo que he hecho este largo puente: olvidarme de la siesta, sacar los botes de pintura y pintar las sillas de anea que tenía destrozadas.

El resultado:



Bonitas,¿verdad?  En turquesa y rojo, combinación complicada, pero que me parece muy refrescante. El rojo pensaba que quedaría más fuerte, pero había que aprovechar las pinturas que había en casa, que no son tiempos de derroche (y si no, el año que viene lo hago).

Así eran antes del lavado de cara:



Uff, estaban hechas un casco,con el asiento negro por dejarlas en la terraza todo el invierno, y con restos de celo y el barniz levantado.

Y como ya os dije hace unos días, que había visto unas butacas en Unopiu que me dieron la idea, este puente ha tocado ponerse manos a la obra.

Los materiales, aparte de brochas y pinceles:


- El imprescindible Gesso, para que agarre bien la pintura.
- Pintura acrílica en rojo y turquesa
- Un taco de lija
- Barniz en spray

Lo primero, pintar los asientos, de rojo inglés:



Luego, para la madera, una capa de Gesso:


Me gusta mucho pintar. Mientras estoy con las brochas y pinceles es como si el tiempo pasase más despacio. Sólo silencio. Es una sensación agradable, que he vuelto a experimentar después de muchos meses sin acercarme a los botes de pintura.

Y por último, la pintura turquesa:


Ahora, el toque "shabby"... o lo que es lo mismo, el que no parezcan nuevas... A ver, podría haber dado dos capas de pintura azul, para que quedaran perfectas, pero es que no quería que pareciera algo "manufacturado" ni nuevo: quería dos sillas "vividas". Y para eso, hay que ser poco perfeccionista, y permitir que se viera un poco del blanco del gesso. 

Y utilizar un taco de lija de grano fino...



... para levantar la pintura en las aristas de las patas:





Y para rematar, el barniz en spray:


Me gusta este barniz por dos motivos: es rápido de dar y no se notan los brochazos.

Y ya están:


 Quizá el próximo fin de semana le de una mano de cera de muebles, para terminar de proteger la pintura, pero ayer me quedé ya sin tiempo, y os las quería enseñar pronto.

Con la regadera que hice la primavera pasada, que se puede ver aquí... 


Al poner el enlace al día en el que os la enseñé he visto que fue la última entrada antes de nacer Celia, pues aquel viernes por la noche empecé con las contracciones de parto... Y ahora, preparando estas sillas para ella...

Que paséis una feliz semana!
Separador

7 comentarios :

  1. Preciosas y realmente frescas. Ideales para sentarse al fresquito este verano. Besos

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  2. Muy bonitas, la combinación de colores me ha parecido muy original.

    P. D. Vengo de la fiesta de enlaces.

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  3. Me encanta!!!, siempre que he intentado recuperar algo, he teminado como el rossario de la Aurora....
    Soy negada.
    Un besíco

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  4. Te han quedado genial! Super ibicencas ;)geniales para tomar el fresco

    Saludos

    Débora.-Monerías

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  5. Tengo pendientes muchos DIY..... pero es que la siesta!!!!
    Voy a intentarlo, te lo prometo!!
    Besos guapísima, Mª José

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  6. Hola! No nos dices si para pintar el asiento de anea, antes has dado algún producto. Gesso, entiendo que es para la madera.
    Saludos!!

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    Respuestas
    1. No, al asiento no le dí nada antes. Podría haberle dado gesso, pero como el material estaba muy desgastado, y por tanto, muy poroso, directamente le dí la pintura.

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