Ir a un mercado de fruta, y de repente encontrarte con un tenderete lleno de paquetitos de tela... Como el que encuentra un baúl lleno de monedas:
Y es que estos son mis tesoros del verano: telas que no pensaba encontrar, pero que me ha hecho muchísima ilusión hacerlo.
Porque encontrarte tantas telas entre las lechugas y los tomates, y el ciripolen, no es algo que una pueda esperarse:
Algunas de ellas ya tienen proyecto pensado, el quilt de Simply Life (que no puedo empezar ahora porque no tengo conmigo la tabla de corte, ayyyyy).
O para hacer un delantal:
Y neceseres cuadrados:
Como podéis comprender he tenido que ser comedida y no traerme medio puesto... que así me repetiré la ilusión el martes que viene...
Pero la sorpresa más grande me la llevé el otro día en Portugal, cuando, en otro mercadillo (por supuesto, que ya sabéis que me encantan!), encontré este lino:
En un tono tostado precioso, con un tramado grueso ideal para hacer punto de cruz... Ay, es de las cosas que más ilusión me ha hecho: estoy segura de que me entenderéis...
Porque estas pequeñas compras son las que luego, al usarlas en nuestras labores, nos hacen recordar estos días de relax, de disfrute de niños y de tardes que pasan tranquilamente.
Y vosotras, ¿habéis encontrado algún tesoro?































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