lunes, 19 de septiembre de 2011

Empezando labores

Una vez terminadas las tareas pendientes, toca comenzar las nuevas... algo lógico, aunque cuando se trata de costuras y demás, no siempre se cumple. Esto viene al hilo de mi visita a la tienda de tejidos del viernes por la tarde, que me hizo volver a casa con unas telas con las que no contaba, pero que cuando las muestre se entenderá el por qué del arrebato.

Y es que yo simplemente iba a por tela para la colcha de mi sobrina Teresa, que ya tocaba ponerse con ella. Pero fue ver las dichosas telas que recordé que antes de ponerme a usarlas, debía hacer el camino de mesa otoñal que tenía proyectado.

Y el sábado por la mañana, a eso de las ocho y media, ya estaba yo con la base de corte y la regla, cortando trozos de aquellas telas que compré hace unas semanas, y que estaban a la espera de tener tiempo y ganas para ir preparando los trozos.

Por una parte, un bloque con cuadros grandes y pequeños, metiendo dos cuadritos de color ocre.

Y como veía que no iba a tener suficiente tela para hacer todo el camino con esa composición, fui cortando tiras...




Y así, hasta que lo tuve pensado...

Luego, antes de la hora de comer (con la compra y los macarrones cociendo), cogí la máquina de coser, y los fui uniendo....

Y ahora, sólo falta ponerle el borde, que será ancho, y montar el resto (trasera y guata). Aunque eso lo haré a lo largo de la semana, que ya tengo las tiras de color ocre cortadas. Porque lo que más me cuesta es eso, cortar todas las telas, sobre todo cuando no sigo ningún libro o patrón, y tengo que estar haciendo cálculos en un cuaderno con hojas de cuadritos.

Una vez encarrilado el camino de mesa, tocó empezar la colcha para mi sobrinita Teresa. Y más de lo mismo: lo peor, hacer el diseño, cuaderno en mano. Pero ya tengo todas las piezas calculadas y voy avanzando:

De momento, voy haciendo los apliques de la segunda fila de la colcha (de un total de cuatro), con la fixelina de doble cara (qué gran descubrimiento), y cómo no, cortando las telas sobre la marcha (es decir, una vez terminada de rematar una fila, corto la siguiente).  Será de piqué rosa y blanco, y en cada cuadro, una aplicación de la tela de los recortables.

Y ahora, el porqué de haberme puesto las pilas... Estas telas son las culpables:

En roja...

En menos roja...


Y el borde perfecto....

Y es que yo sólo iba a comprar el piqué, pero fue verlas, y pensar en otro camino de mesa navideño, que no me vi capaz de dejarlas para otro día... La verdad es que son perfectas para dejarlas tal cual, sin cortarlas y directamente hacer el acolchado, pero ya veré. Y es que la Navidad se va acercando. Por eso, me puse con el camino de mesa otoñal, para que no se quedara como una tarea de esas que duermen en el cesto de la costura. Y por lo menos, me animó a seguir cosiendo.

Feliz semana!
Separador

3 comentarios :

  1. Anda y me quejo yo de que llevo muchas cosas por delante.Pues tú me vas a ganar.Pero lo cierto es que tus nuevos proyectos se ven muy lindos.Me encantan esas telitas que has comprado.bss

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  2. Aiiiiiiiis todo precioso, as usual!
    Muak

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  3. Lo de las telas se termina conviertiendo en obsesión. Me encanta como va quedando tu camino de mesa, y esas telas navideñas son divinas. Besos

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