domingo, 23 de octubre de 2011

No puedo entrar a una tienda de tejidos...

... Porque me vuelvo loca. Me pasa quizá lo que a Holly en Tiffany's, que rodeada de telas, nada malo puede pasarme. Antes de descubrir el patchwork, esta sensación me la causaban las perfumerías, con todos sus frascos de colonia perfectamente alineados. Pero desde que empecé a unir retales, mi lugar seguro cambió.

Aunque tampoco es que me quede sedada... todo lo contrario: me asalta la necesidad imperiosa de pedir cortes de todas las telas. Y eso es lo que me pasó el sábado en "Julian López", en la Gran Vía de Madrid. Mi intención era buena: comprar tela de topos plastificada para empezar a hacer cosas para mi futuro bebé. Hace un año vi que la tenían, y para eso fui, para tener el material para hacer un bolso para el carrito, un neceser y un cambiador portátil. Pero resulta que se les había acabado...

Y de repente, me acerqué al otro lado de la tienda, y ví cientos de telas de patchwork, de todas las tonalidades y estampados. Saqué un rollo, y luego otro, y así hasta seis... que combinaban perfectamente.

La de topos verdes la compré en "El paraiso de las telas", frente a Pontejos, y en un principio no me encajaba con las otras seis...

Según iba sacando las telas, la daba vueltas al proyecto en el que usarlas, y recordé una colcha que tenía ganas de hacer, pero que por los colores no me encajaba.

Supongo que no es muy ortodoxo comprar primero las telas y luego pensar en qué usarlas, pero ya me ha pasado otras veces que si lo hago al revés, no encuentro las telas adecuadas. Y así tiene más emoción el empezar a cortarlas.

Y es que aunque hace justo una semana decidía aparcar el patchwork, este quilt me tiene enganchada, como los buenos libros. Y ya tengo hecha la primera fila de tres.

Me está cundiendo mucho porque las piezas son muy grandes,  y ha hecho que no me eche la siesta ni hoy ni ayer.
En el modelo original, hay bloques con redwork, pero aparte de que no tengo tela blanca para bordarla, debido a los colores de las telas que he elegido, me parece que no pega mucho. Así que esas piezas las he sustituido por otras con los estampados de motivos más grandes.

El cuadro de las palabras "Mamá" ya lo tengo terminado, a falta de ponerle el marco (tengo uno que le puede ir bien en el trastero, así que esto lo haré esta semana). Y el ajuar del bebé puede esperar hasta que sepa si es niño o niña...

Todavía no sé dónde la pondré, porque aunque tiene buen tamaño, creo que no será suficiente para mi cama, pero da igual. Puede ir sobre un sofá, o como mantita para las tardes de otoño (esta vez el acolcharla será una grata tarea).
Separador

6 comentarios :

  1. me ha encantado todo: telas, combinacions y colcha!!!!!!!!

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  2. BONITO, BONITO, ME ENCANTA ESTAS TELAS,ESTOY DESEANDO VERLO ACABADO !!!
    MIL BESITOSS!!

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  3. Hola me alegro mucho que esos enlaces te puedan ayudar.
    ¡Enhorabuena por el feliz acontecimiento!
    Las telas son preciosas y el proyecto también. No conozco esas tiendas, pero cuando pueda hago una escapada.
    Besos

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  4. La verdad es que las telas son preciosas. A mí me pasa lo mismo cuando entro en alguna tienda de telas o paso por delante, parece que me estan llamando, y lo peor es que me gustan todas jejejeje.
    Espero seguir viendo el avance de este bonito proyecto,
    bss

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  5. Muchas hacemos lo mismo, compramos sin tener en mente un proyecto, pero como tenemos "buen ojo" todo combina perfecto después, sera el inconsciente creador!
    Tus adquisiciones son hermosas, hubiera sido una verdadera pena dejar esas telas tan bellas en la tienda.

    Saludos!

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  6. Pues tu elección, aunque sin pensarla, ha sido de lo más acertada, preciosa. Besotes

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