
Los materiales son:
- Un porta-llaves en crudo (este es de una tienda de todo a cien, pero en tiendas de manualidades también se pueden encontrar)
- Gesso
- Pintura americana buttermilk y azul bebé.
- Un retal de papel de regalo (con papel pintado también se puede hacer).
- Cola blanca
- Cera para muebles (o barniz en spray)

Este es el porta-rollos en crudo. Le pasaremos una lija de grano fino, sobre todo en los bordes, que es donde está más áspero.

Le daremos una mano de gesso. En este caso, con una capa va a ser suficiente, aparte de que hoy quiero ir rápido.
En la parte de la puerta sí le doy dos capas, para que quede bien cubierto (y no tener que darle pintura americana encima), pues su color definitivo será el blanco.
He escogido el buttermilk y el azul, porque voy a colgarlo junto a dos espejos Malma que pinté con esos dos tonos.
También podría haberlo pintado totalmente de blanco, y aplicar una pátina gris, pero no iba a combinar con los espejos.

Ahora le toca el turno al interior, que forraré con el papel de regalo: si me canso del papel, puedo reemplazarlo por otro sin mayor problema (y creo que pasará en un par de meses, o hasta que encuentre otro papel que me guste mas, sólo en tonos azules)



Una capa de cera para muebles, frotando luego para sacar brillo, y ya está listo para colgar:
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Me encantará leer tu comentario: así sabré que has pasado por aquí...