(Hoy toca entrada en el blog de reflexiones... Ya sabes,
cuando me dejo llevar y te cuento lo que pasa por mi cabeza...)
Durante el verano, hay una frase que he tenido que oír varias veces, sobre todo cuando mi trío decidía ponerse a discutir en la cola del supermercado: "Tendrás ganas de que empiece el colegio"... A lo que siempre respondía que no, que no tenía ningunas ganas.
A mi esta frase me saca de los nervios, me horroriza, porque realmente, no tenía ningunas ganas de que empezara el colegio.
Y te cuento las razones:

