No sé si lo he dicho alguna vez, pero mi flor favorita es la hortensia. De hecho, el día de la pedida, mi marido me regaló un centro de estas flores... Eso sí, nunca consigo que me florezcan, por lo que he tenido que recurrir a usar las artificiales, que ya sé que no es lo mismo, pero casi...
Y por eso, las he usado para decorar una regadera de zinc de Ikea, que he visto por muchos blogs cómo la han utilizado y tenía ganas de contar con una de ellas:
En la última visita que hice a Ikea, me traje una de estas regaderas (están en la última sección, donde las plantas), y no llega a los 10 euros:
Como siempre, primero un par de capas de Gesso:
De esta forma, la pintura acrílica no resbala. Y es que el gesso, para mí, es tan fundamental como la sal en la cocina: siempre hay que tener en casa, para lo que se pueda necesitar.
Una vez seco, dos capas de pintura acrílica. Yo he usado el color Buttermilk, porque la iba a patinar en tonos marrones. Para otras cosas (unos cubos metálicos) usé pintura esmaltada, que queda muy brillante, pero es un rollo el tener que usar disolvente para limpiar los pinceles:
Además de la pintura clarita, he pintado con marrón chocolate el borde inferior y el superior.
Ahora toca decorarla:
Se puede usar papel especial para decoupage o servilletas, pero yo suelo imprimir imágenes que tomo de internet, y que recorto:
Y como decía antes lo mucho que me gustan las hortensias, he optado por ellas: en azules y rosas. Para pegarlas, uso una cola blanca que además da brillo (la compré en Carrefour) y que es bastante líquida.
Para proteger las imágenes, una vez pegadas les doy dos capas de cola. Y una vez seco todo, barniz en spray.
Y la pátina...
Tenía yo un bote de pátina marrón, pero cuando fui a usarlo, no había manera de abrir el bote... Y como no podía esperar a comprar otra, me hice mi propia pátina (aunque no sea del modo más correcto):
Con un poco de cera para muebles y pintura americana marrón, hice la mezcla. Por lo que he leído, se suele usar pintura al oleo, pero tampoco tenía. Así que tenía que apañarme con lo disponía en casa. Esta mezcla la fui aplicando con un trapo, teniendo cuidado de no quitar demasiado tras aplicarlo, para que se notara la pátina, como se ve en las fotos siguientes:
Y ya tengo mi regadera terminada, que de momento se ha quedado en la escalera, aunque ese no es su sitio definitivo: