Como dejaba entrever el lunes, esta semana me ha tocado viajar a Barcelona, y como me gusta buscar el lado positivo a todo (tener que irme un domingo por la tarde y no pisar mi casa hasta el martes a las doce de la noche), aproveché para quedar con mi amiga Lisi en la estación de Sants, y así vernos aunque sólo fuera 20 minutos. Era casi una cita a ciegas, pues a pesar de que hablamos todos los días (bendito Google Talk y WhatsApp), no nos habíamos visto nunca. No sé si os lo he contado alguna vez, pero somos un grupo de amigas que empezamos a contactar en un foro, hace ahora casi 9 años, cuando estábamos todas embarazadas. Y Lisi es una de ellas. Y aunque mucha gente no lo entiende, tenemos todas una amistad que está más allá de la distancia (unas están en Canarias, otra en Australia, Alemania, Noruega, y las demás, en la península).
Y como mi amiga Lisi es otra enviciada del patchwork y las costuras, quería hacerle alguna cosita, para que al usarla, se acordase de mí. Lo tenía bastante fácil, al menos en cuanto a la temática del regalillo, pero como siempre, el problema del tiempo: sólo dísponía de 48 horas. Así que en mi rato de maquinación (el viaje de vuelta en coche tras salir de trabajar el viernes), barajé distintas opciones:
- Un alfiletero
- Un neceser
....
- ¿una funda en forma de casita para una cinta métrica????
Esta última era una labor que llevaba pendiente de hacer desde hace meses, vista en Pinterest, y me pareció una ocasión estupenda para hacerla.
Y quedó preciosa, ¿verdad?
Así que el viernes, al llegar a casa, saqué retalitos de telas, y los fui escogiendo, contando con una ayudante de excepción:
Que fue sacar bolsitas con recortes, y volverse loca... Y gracias a ello, contar con 20 minutos de tranquilidad. He descubierto un nuevo entretenimiento para mi niña de 13 meses: trozos de tela que intenta doblar, tocar, mirar al trasluz... ¿Una futura quilter en ciernes, quizá?
Bueno, al tema:
Cómo se hace la funda para la cinta métrica
Lo primero, los materiales:
- Obviamente, una cinta métrica de las que venden enrolladas en una caja redonda... (buscando por la red, vi otro modelo de funda, pero más que funda, es forrarla, pero lo dejo para otro día).
- Retales
- Un botón mono para ponerlo en la parte metálica de la cinta y que no se meta luego.
- Cinta decorada
- Boata
- Adornos
Ahora, a dibujar el patrón:
la casita mide 7,5 cm de ancho, y 6,5 cm de alto (el rectángulo). Al calcular el ancho, tiene que quedar un poco holgada porque luego le pondremos la boata y le comerá tamaño. Para el tejado, la altura es de 4 cm.
Dibujamos en las telas de fondo el patrón
Y presentamos las aplicaciones:
Para aplicar, tenemos dos opciones:
- El aplicado con puntada escondida, que hace que se quede más "rellenito".
- El aplicado con fliselina de doble cara, y luego, el festón.
A ver, como rápido y cómodo, mejor la segunda opción, pero era viernes por la noche y quería hacerlo mientras veía cómo el Atlético de Madrid ganaba la Copa del Rey.... Así que, aplicado con puntada escondida....
Y para decorarlo, una vez aplicados, el festón y un poco de bordado:
Y para alegrarlo y rellenar, unas florecillas:
Ahora, a unir tejado y fachada:
Mientras, había que preparar el tope para que la cinta no se meta del todo... Para ello, escogí un botón con forma de carrete de hilo, muy apropiado:
Problema: el plástico por el que se cose... Así que lo separé y se lo corté:
Y con un poco de pegamento instantáneo y mucho cuidado, se lo pegué a la parte metálica de la cinta. De esta parte no tengo foto porque tenía bastante procurando que se no me quedaran pegados los dedos, ni cayera pegamento en la encimera de la cocina, pero así es cómo queda:
Siguiente paso, unir las dos fachadas a un trozo de boata, mediante una puntada de zig-zag:
Para que quede así:
Fijaros que en la foto se ve marcado en azul por dónde hay que coser para unir las dos fachadas: hay que dejar abierta la parte de abajo y un trozo del lateral, para poder meter la caja y para que pueda salir la cinta.
Antes de unir las dos piezas, ponemos la cinta que va a modo de chimenea y un botón como pomo de la puerta:
Para que quede bien, el doblez de la cinta azul tiene que ir hacia dentro!!!
Ahora, antes de meter la cinta, y para que el tejado quede con consistencia, le metemos un poco de boata (de la que siempre sobra tras recortar):
Y luego, la caja:
Lo cerramos con puntada escondida:
Dejando, eso sí, un trozo abierto para que pueda salir el metro:
Y para terminar, una medallita "Made with love", que aunque mi amiga Lisi sabe que se lo hice con mucho cariño, no pasa nada por recordarlo.
Y lista para la entrega:
Como veis, una labor bien sencilla, divertida de hacer, y muy resultona. A Lisi le encantó, igual que a su hijo, que decía "Una mamá que cose!!!" Pues claro, las mamás tenemos superpoderes y podemos hacer lo que nos propongamos.
Feliz fin de semana!
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