Ahora que el invierno ha quedado ya atrás (o eso esperamos), ha llegado el momento de poder comer en la terraza de casa...
Una de las cosas que nos enamoró del piso en el que vivimos es la terraza tan estupenda que tiene, en la que se ve la sierra de Madrid, y la Vega del Jarama. Pero tiene una pega, y es que está en la planta de arriba, por lo que poner la mesa supone tener que subir y bajar varias veces.




