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lunes, 31 de octubre de 2011

El cuadro de la madre

Siguiendo mis buenos propósitos para este puente, ya está colgado el cuadro de la madre:


Para enmarcarlo he utilizado un marco Ribba, de Ikea, que compré hace casi un año en uno de esos "ya se me ocurrirá para qué" que me dan de vez en cuando.

Efectivamente, tenía el tamaño perfecto para enmarcar este bordado que llevaba en el cesto más de dos años. La anécdota de fin de fiesta: justo cuando me quedaban 4 puntos, tuve que dejarlo porque uno de los gemelos se puso a vomitar en la cama a las once de la noche.

Y ahora, a ver si se me ocurre alguna cosa para decorar los paños de cocina que compré en Primark, porque la colcha me está sorbiendo el seso: no es normal que me despierte a las cinco de la mañana y me ponga a pensar cómo solucionar la falta de tela....
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sábado, 29 de octubre de 2011

Avanzando... y con sorpresa


Esta semana me he dedicado a mi colcha de corazones, que como ya comentaba, es rápida de hacer por el tamaño de las piezas, y eso que la estoy cosiendo a mano. 


Pero anoche, desagradable sorpresa: ¡no voy a tener tela suficiente!
 El problema es que los bloques que en la revista iba en hilo blanco para bordar con stitchery yo los he sustituido por las telas con los estampados grandes, y claro, cada vez tengo menos tela. Así que una solución ha sido unir dos telas para hacer uno de los bloques, y el más grande, de 50 por 50 lo haré con un nine-patch o similar.
Esto es lo que le da emoción a un proyecto....


Lo que peor he llevado ha sido este pequeño bloque de Log Cabin, que lo siento, pero es una técnica que no me gusta... me hace pensar demasiado.

De cualquier modo, va a quedar preciosa, lo sé.

Y con la perspectiva de cuatro días de fiesta, en los que no vamos a hacer ningún viaje, esta mañana he me he puesto a mirar más cositas para hacer:
- Buscar en el trastero el marco de Ikea para colgar el sampler de "Mamá"
- Ya que estaré con el martillo, colgar el quilt de yoyós que hice este verano.
- Empezar a hacer cositas navideñas: un camino de mesa, unas botas para colgar en la escalera...
-Y guardar los zapatos de verano (sí, todavía los tengo en el zapatero, no tengo perdón), guardar las colchas de los niños, poner el edredón en mi cama, quitar el quilt que tengo sobre el cabecero de mi cama y poner unos cuadros...

En fin, muchas cosas que me están esperando.

¡Feliz puente!
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domingo, 23 de octubre de 2011

No puedo entrar a una tienda de tejidos...

... Porque me vuelvo loca. Me pasa quizá lo que a Holly en Tiffany's, que rodeada de telas, nada malo puede pasarme. Antes de descubrir el patchwork, esta sensación me la causaban las perfumerías, con todos sus frascos de colonia perfectamente alineados. Pero desde que empecé a unir retales, mi lugar seguro cambió.

Aunque tampoco es que me quede sedada... todo lo contrario: me asalta la necesidad imperiosa de pedir cortes de todas las telas. Y eso es lo que me pasó el sábado en "Julian López", en la Gran Vía de Madrid. Mi intención era buena: comprar tela de topos plastificada para empezar a hacer cosas para mi futuro bebé. Hace un año vi que la tenían, y para eso fui, para tener el material para hacer un bolso para el carrito, un neceser y un cambiador portátil. Pero resulta que se les había acabado...

Y de repente, me acerqué al otro lado de la tienda, y ví cientos de telas de patchwork, de todas las tonalidades y estampados. Saqué un rollo, y luego otro, y así hasta seis... que combinaban perfectamente.

La de topos verdes la compré en "El paraiso de las telas", frente a Pontejos, y en un principio no me encajaba con las otras seis...

Según iba sacando las telas, la daba vueltas al proyecto en el que usarlas, y recordé una colcha que tenía ganas de hacer, pero que por los colores no me encajaba.

Supongo que no es muy ortodoxo comprar primero las telas y luego pensar en qué usarlas, pero ya me ha pasado otras veces que si lo hago al revés, no encuentro las telas adecuadas. Y así tiene más emoción el empezar a cortarlas.

Y es que aunque hace justo una semana decidía aparcar el patchwork, este quilt me tiene enganchada, como los buenos libros. Y ya tengo hecha la primera fila de tres.

Me está cundiendo mucho porque las piezas son muy grandes,  y ha hecho que no me eche la siesta ni hoy ni ayer.
En el modelo original, hay bloques con redwork, pero aparte de que no tengo tela blanca para bordarla, debido a los colores de las telas que he elegido, me parece que no pega mucho. Así que esas piezas las he sustituido por otras con los estampados de motivos más grandes.

El cuadro de las palabras "Mamá" ya lo tengo terminado, a falta de ponerle el marco (tengo uno que le puede ir bien en el trastero, así que esto lo haré esta semana). Y el ajuar del bebé puede esperar hasta que sepa si es niño o niña...

Todavía no sé dónde la pondré, porque aunque tiene buen tamaño, creo que no será suficiente para mi cama, pero da igual. Puede ir sobre un sofá, o como mantita para las tardes de otoño (esta vez el acolcharla será una grata tarea).
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viernes, 21 de octubre de 2011

Con un poco de hiedra artificial

Me encanta la hiedra.  Recuerdo uno de los muros de la casa de mis abuelos, todo cubierto por hiedra.
Y llevo viéndola como elemento decorativo de interior, en muchas revistas nórdicas. Pero reconozco que la hiedra de interior no se me da bien (la de exterior, no se me muere, pero tras 3 años, no avanza).

El otro día, en Butlers (tienda de detalles decorativos, similar a Tiendas Casa), ya tenían adornos navideños (y hablo de hace 15 días). Aunque me parecía casi pecado el comprar algo navideño, porque iba en manga corta, pasé a la tienda, que nunca se sabe....

Y encontré hiedra artificial! Enrollada, como si fuera una guirnalda, y perfecta para dar un toque distinto a varias cosas que ya tenía en casa:

En el centro de velas blancas sobre un cuenco de plata...



O dentro de una de las jaulas que tengo.



Y todavía me quedó suficiente para más usos.  Era algo que tenía pendiente, y que, sin querer, localicé.

Y este fin de semana, toca excursión a Madrid, al centro, a comprar telas. Creo que va siendo hora de preparar el ajuar de mi bebé, y como todavía no sabemos si es niño o niña, tendré que escoger telas con tonos neutros. A ver si tengo suerte, y encuentro algo en Toie de Jouy

Feliz fin de semana!
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martes, 18 de octubre de 2011

Tela y botones

No me pude resistir...

El día que compré las telas para el camino de mesa otoñal, esta tela con pájaros también estaba (se trata de un fat quarter). Y no me la traje porque no pegaba para nada con las otras telas. Pero la tenía clavada en el corazón.  Tiene unos colores tan dulces... Y el sábado pasado, aprovechando que tenía que ir al Mercadona me pasé por la Rueca de Quina, en Paracuellos, y me hice con ella. Hay que tener en cuenta que este Mercadona me pilla a 14 km, que tengo otro más cerca de casa, pero además de que me gusta más, está esta mercería, que siempre pico. Además, tengo una tarjeta en la que me apuntan la cantidad que compro, hasta fin de año, y luego me descuentan el 10 % de todo lo que haya comprado... Bueno, el caso es que al final, tengo la tela. Lo que no tengo es la idea para usarla. El estampado es demasiado grande para utilizarla en mi Wife's Farmer (abandonadita la tengo, con 22 bloques ya hechos), así que quizá para un neceser, o un costurero de viaje. No sé... 
¡Se admiten y esperan sugerencias!

Y como suele pasar, se me "colaron" varios polizontes:


Unos botones con forma de etiquetas y un botón con la cabeza de un reno. ¿Para decorar quizá unas botas navideñas? Sí, esa es la idea. La tela que se ve la compré este verano en Ribes y Casals, en la calle Atocha de Madrid, y es la que tengo pensada usar para esas botas.
Pero como esto en "huelga" de costura y patchwork, se quedan a la espera de tiempos mejores.
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